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El lujoso velero Pink Gin, de 46 metros de eslora y 8,45 de manga, valuado en US$ 90 millones, es un homenaje a la arquitectura naval.

Su cubierta tiene un diseño clásico y sobrio. Basta bajar tres escalones para estar en el salón principal que funciona como living y comedor. Allí como en todo el barco domina la madera y los colores claros y uva. En la proa hay un doble camarote con todas las comodidades.

En total son cinco de invitados y tres de tripulación (son ocho miembros). Hay más de cinco baños, con jacuzzi incluido; y la cocina es puro lujo. Además de dos hornos profesionales y una heladera tiene una cámara frigorífica para conservar los alimentos en largas travesías.

A pesar del tamaño, comodidades del barco y de tener equipamiento para accidentes para 20 personas, la norma les permite llevar solo 12.

El Pink Gin llegó a Punta en noviembre, y partirá en unos días hacia Angra (Brasil).

    • Es propiedad de los dueños de Otto Bock HealthCare, una de las importantes cadenas mundiales en la industria de la ortopedia, fundada en Berlín en 1919.
    • Fue bautizado Pink Gin, pues era el nombre de un trago, algo potente, sobre la base de gin y frutos rojos, que era el favorito de sir Francis Chichester, que para los ingleses fue el navegante más grande desde sir Francis Drake, “el almirante pirata”.
    • El barco, que está radicado en el puerto de yates inglés de Southampton y posee un poderoso motor Caterpillar de 875 HP.
    • El estilizado casco laminado en fibra de carbono, construido en 2006 en los astilleros finlandeses Baltic Yachts, es muy especial: no sólo es ultraliviano, sino también de color verde oscuro, pero según la intensidad de la luz que lo ilumine se puede convertir hasta en color negro.
    • Su cubierta, revestida en una delicada teca, es de un diseño clásico y sobrio. En el centro se levanta su único palo con dos importantes velas que se enrrollan electrónicamente con dos motores, además de la vela mayor, que se iza de la misma forma. Esto permite una navegación precisa y un aprovechamiento de los vientos. En su quilla posee una orza de 6,20 m y en aguas poco profundas se puede retraer en forma hidráulica a 3,80 m.
    • En el centro hay un espacio importante para una larga mesa y butacones situados en las bandas, que se usan para la navegación como para el descanso de los tripulantes. En la popa hay una mesa informal de madera lustrada, algo más alto de lo normal, rodeada de pasamanos de bronce, dispuesta para contener un aparador con bebidas frescas y aperitivos.
    • Si se descienden un par peldaños, se ingresa en el salón principal, que se puede convertir en un cómodo camarote de ocho metros de ancho (casi la manga del velero), pues la mitad de toda embarcación suele ser la zona más estable para descansar.
    • En la proa hay un doble camarote con todas las comodidades. Más atrás hay otro camarote con dos camas singles con baño y seguido por otro camarote con una cama doble y sofá cama, también con baño, y dotado de un escritorio/tocador. Por supuesto que los chicos tienen su lugar: un camarote con dos camas superpuestas con una salita de juegos. Todos esos camarotes se comunican con un cómodo baño y un inflatable sauna.
    • Junto a la sala de máquinas, que posee aire acondicionado para que nada levante temperatura, está el salón cocina con dos hornos profesionales, heladera y una inmensa cámara frigorífica, del tamaño casi de un camarote, para conservar los alimentos en las largas travesías.

Fuente: El País Digital y Diario La Nación

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